Namkhai Norbu

Es un eminente erudito de la cultura tibetana y un maestro que constituye una figura única dentro del panorama espiritual contemporáneo.

A lo largo de los años, su fama se ha extendido por todo el mundo debido al extraordinario valor de su investigación acerca de la cultura tibetana, y también como maestro del Dzogchen, una enseñanza ancestral y valiosa, y patrimonio auténtico de la humanidad, y de la cual él es uno de los más grandes representantes vivientes. Durante más de 50 años, Namkhai Norbu ha dedicado su vida a transmitir las enseñanzas del Dzogchen, un término tibetano que significa “perfección total”, a miles de personas en todo el mundo que se lo han solicitado.

El Dzogchen consiste de un conocimiento que tiene como fin la evolución del individuo. Entrar en la dimensión de estas enseñanzas conduce a las personas a abrir su mente y a asumir una visión más amplia y positiva de la vida.

La perfección total es la condición natural de cada hombre y de cada mujer, y de manera natural conduce a la compasión y a la no violencia. Cuando practicamos este camino, se vuelve más fácil respetar a los demás de manera espontánea, y esto nos hace más felices, desarrollando una mayor generosidad.

Comprendió la importancia que las enseñanzas Dzogchen podían tener para aquellas personas que viven en Occidente y que carecen de las herramientas necesarias para vivir una vida más relajada y apacible. Por ello, ha dedicado su vida, con capacidad y una gran humanidad, a transmitir ese conocimiento, ofreciéndolo a aquéllos que muestren interés en el mismo. El compromiso que asumió para promover la conservación de la lengua y la cultura tibetana tiene como objetivo preservar y mantener intacta la fuente original del conocimiento del Dzogchen.

Para Namkhai Norbu, que ha estudiado estas enseñanzas con grandes maestros desde que era un niño, siempre ha sido vital respetar las tradiciones y la lengua, y adaptarlas a los tiempos actuales, haciendo que un número cada vez mayor de personas puedan acceder a ellas. Con este objetivo, ha desarrollado un método de enseñanza riguroso, aunque extremadamente innovador, dirigido a transmitir el conocimiento esencial del Dzogchen en formas eficaces y útiles para las personas del mundo moderno.

También ha sentido la necesidad de compartir el conocimiento que emana de sus estudios e investigación acerca de la lengua, la cultura y la civilización del Tíbet, y que ha continuado tras haberse retirado de sus actividades académicas como profesor de lengua y literatura tibetana en el Instituto Universitario de Estudios Orientales de Nápoles.

A lo largo de muchos años de paciente trabajo de investigación, ha estudiado en profundidad los orígenes de la civilización tibetana antes de que el Budismo se extendiera por el Tïbet. Por ello, ha formulado una lectura innovadora que es muy diferente de la historiografía oficial de su país, y que reconoce las religiones prebudistas que anteriormente eran desconocidas. Los resultados de su investigación han despertado un gran interés en los círculos académicos. Para lograr que esta investigación pueda estar al alcance de la gente, ha establecido una escuela importante de académicos y traductores, que contribuye al desarrollo de los estudios culturales tibetanos, tanto en el campo académico como en actividades dirigidas a un público más amplio.

La importancia histórica del compromiso cultural y académico de Namkhai Norbu yace en que resalta el valor del “camino de la lengua, la cultura y las artes” como una herramienta para proteger la identidad de aquellas culturas que se encuentran en peligro de extinción, como la del Tíbet en particular, y constituye un medio pacífico de valorar el patrimonio histórico y cultural de estos pueblos.

El maestro Namkhai Norbu se ha esforzado por extender este patrimonio de historia y tradición a los jóvenes tibetanos que viven en el exilio o en China. Durante una visita de intercambio cultural que hizo a la Universidad de Minorías Nacionales en Beijing, realizó una descripción de su investigación acerca de los orígenes de la historia ancestral del Tíbet.

Esta es una causa digna de interés, pues muchos de los jóvenes de las nuevas generaciones de tibetanos ya no conocen su propia lengua o sus propias tradiciones.

Las danzas y cantos populares han despertado siempre un gran interés en Namkhai Norbu, quien ha dedicado sus esfuerzos por resaltarlos como elementos del patrimonio cultural tibetano. Los ha estudiado, seleccionado y recolectado, y ha diseminado el conocimiento de los mismos, transmitiendo de este modo la belleza de su país de una manera sencilla y directa, teniendo en cuenta que esto también puede ayudar a mantener vivo en su pueblo el amor por la cultura y la conciencia acerca de su identidad.

Sus libros han sido traducidos y se leen en todo el mundo. Estas obras, que contribuyen a salvaguardar una cultura de mil años de antigüedad, amenazada por poderosos factores que intentan que se vuelva homogénea, también difunden un mensaje de conocimiento, compasión y paz.

Durante muchos años, ha promocionado numerosas actividades humanitarias. Ha contribuido con el desarrollo social y cultural de su país, trabajando a través de la asociación no gubernamental ASIA (Asociación para la Solidaridad Internacional en Asia). Siempre ha estado en contacto con autoridades locales y ha demostrado respeto por los diversos contactos sociales en los que funciona ASIA para resolver las necesidades económicas, de salud y educativas del pueblo tibetano. El maestro Namkhai Norbu vive una vida simple de lo que recibe de su pensión universitaria y desarrolla una ayuda humanitaria y proyectos de estudio con todos los fondos que le son ofrecidos por sus seminarios.

Actualmente, viaja por todo el mundo para enseñar el Dzogchen a aquellos que se lo soliciten, ofreciendo seminarios y charlas que transmiten el mensaje acerca de la evolución auténtica de cada ser humano. Dondequiera que se encuentre, su día comienza a las 4 de la mañana con su práctica de meditación, después de la cual estudia, escribe y trabaja en las ediciones de sus libros. Él considera a la Asociación Cultural Internacional de la Comunidad Dzogchen como un modelo auténtico de colaboración entre las personas, basado en la evolución del individuo y en el conocimiento.

No es exagerado señalar que el maestro Namkhai Norbu ha desarrollado un sistema de conocimiento filosófico, ético y psicológico que representa un patrimonio de valor inestimable para la humanidad. En los últimos años, el maestro ha estado reuniendo una parte significativa de su conocimiento en un cuerpo de enseñanzas originales, que es el fruto de su visión como maestro de sabiduría, y publicadas actualmente en nueve volúmenes titulados “El Ciclo del Longsal”. Su función es servir de aporte al crecimiento espiritual del individuo, pero también de una forma real ofrecer ayuda práctica a las personas que encaran las contingencias de nuestro mundo y los cambios que la sociedad está atravesando.

Namkhai Norbu es presidente de

• ASIA (Asociación Internacional de Solidaridad por Asia – Roma, Italia)

• CDI (Comunidad Dzogchen Internacional)

• IISS (Instituto Internacional Shang Shung de Estudios Tibetanos – Italia, Austria, USA, Rusia, Australia, Reino Unido, Argentina).

 

Bibliografía básica en español

• El cristal y la vía de la luz: Sutra, Tantra y Dzogchen, Kairós, 1996.

• Dzogchen el estado de autoperfección, Editorial la Llave, 2002.

• Enseñanzas Dzogchen, La liebre de marzo, 2008.

• Nacimiento,vida y muerte, Kairos, 2012.

 

Videos

¿Que es el Dzogchen?

Chögyal Namkhai Norbu habla sobre el Instituto Shang Shung, ASIA-Onlus y la preservación de la Lengua y la Cultura Tibetana. También sobre los orígenes de la enseñanza Dzogchen.

Tashigar Norte, Isla Margarita, Venezuela – Como personas que llevan una vida común en este mundo moderno pueden realmente practicar Dzogchén y, como practicantes, colaborar unos con otros.

La práctica esencial de presencia y atención y consejos para la vida cotidiana,Tenerife, 2011. El Maestro explica los “cuarto momentos de la vida”, como los describió el Buda Shakyamuni – comer y beber, dormir, caminar y sentarse.